Fase Visual en la Cata de Vinos

La cata de vinos es un proceso casi artístico en si, en la que el catador intenta evaluar las diferentes características de un vino, como su sabor, aroma, color y textura. Durante una cata, se utilizan casi todos los sentidos para apreciar plenamente el vino.


El sentido de la vista juega su papel y es el primero que por lo general entra en juego en la cata. Vemos como el vino rompe contra la copa, como se deslizan sus lágrimas por el borde y ya metidos en faena, se observa el color del vino y de su ribete con idea de obtener pistas sobre su edad, variedad de uva o proceso de elaboración. En resumen, la fase visual es como leer la portada de un libro antes de sumergirte en la historia.

El color del vino se determina principalmente por el contacto del mosto con las pieles de las uvas (hollejos) durante el proceso de fermentación.

Los vinos tintos generalmente se elaboran a partir de variedades de uva de piel oscura (uvas tintas), como la Cabernet Sauvignon, Merlot, o Tempranillo; mientras que los vinos blancos se elaboran a partir de variedades de uva de piel clara (uvas blancas), como la Chardonnay, Sauvignon Blanc, o Riesling. Es posible también hacer vinos blancos a partir de uvas tintas si se evita el contacto prolongado con los hollejos.

La maceración en contacto con las pieles de las uvas durante la fermentación permite que los pigmentos (antocianos) y taninos contenidos en ellas se transfieran al mosto, dándole el color rojo característico.

Vinos Blancos



Como hemos dicho, una vez extraído el mosto de la uva para hacer vino blanco, se separa de las pieles para mantener el color rubio, pero dependiendo de la elaboración a partir de ahí pueden conseguirse diferentes matices.

  • El oscurecimiento de los vinos blancos se debe a la oxidación por el calor, la luz o incluso a una reducción en botella o evolución en ausencia de oxígeno, con temperaturas más elevadas. También la cesión colorante de la madera a partir de los cuatro meses de crianza proporciona un tono ambarino.
  • Los reflejos verdosos revelan una acidez mayor y cierta juventud, al margen de que las características de la variedad puedan dar un tono amarillo más o menos intenso.
  • La chardonnay por ejemplo, tiene siempre un ligero fondo amarillo. Por el contrario, una sauvignon blanc en circunstancias similares da unos tonos más pálidos.
  • Un blanco pálido, muy brillante con una espuma rápida será un vino joven, con abundante sabor ácido, bien por ser procedente de zonas frías bien por haber sido elaborado con una vendimia precoz escasa de azúcar.
  • Un blanco que al verterlo en la copa parece más denso y tiene una lágrima viva, golosa, tendrá más alcohol, bien por proceder de climas cálidos que favorezca una uva más azucarada, bien por diversos procesos de elaboración. La elevada graduación alcohólica suele ir paralela a la cantidad de glicerina natural que "espesa" el vino provocando este efecto.

Los colores típicos de un vino blanco pueden ser variantes de:

  • pajizo
  • limón
  • amarillo
  • dorado
  • ambarino
  • miel
  • asalmonado (cuando se acercan a los claretes)

Vinos Tintos



  • El vino, en su primera época, muestra un color sólido e intenso. Con el paso de los años se abrirá ligeramente debido a que las moléculas del color tienden a soldarse unas con otras haciéndose más gruesas, pasando del estado soluble al coloidal y de éste al insoluble, precipitándose al fondo del tonel o botella; son los inofensivos posos que muchos confunden con la química.
  • Un tinto con reflejos brillantes y ribetes bermellón-rosáceos típicamente tendrá una acidez elevada.
  • Un tinto de tonos violáceos con atisbos marrones descubre un origen de climas cálidos. En definitiva, el color del vino dependerá del tipo de uva, de la maceración de los hollejos, la madurez de la uva, la duración de la crianza en madera y de la vejez en botella

Una lista de colores típicos del vino tinto

  1. Rojo picota: Este tono suele estar asociado a vinos jóvenes que aún no han tenido mucha evolución. Son frescos, con buena acidez y cuerpo ligero.
  2. Granate: El color granate indica que el vino tinto está en proceso de evolución. Estos vinos han tenido cierto grado de crianza, pero no más de 3 años.
  3. Rojo: Un tono rojo brillante e intenso sugiere que el vino está en su mejor estado de evolución. Tienen más cuerpo que los vinos de color granate, o picota
  4. Caoba: Los vinos con tonalidades caoba han tenido un buen tiempo de evolución. Por lo general, han pasado por largos períodos de crianza y han perdido parte de su frescura y acidez para ganar en cuerpo, equilibrio y longitud.
  5. Teja: Este color refleja la vejez del vino. Los vinos con tonalidades teja suelen tener matices anaranjados e incluso pueden llegar a un color ámbar. Esto es común en vinos con tiempos de crianza muy largos, y su intensidad de color, opacidad y brillo disminuyen con el tiempo. En grandes crianzas conservados de manera correcta nos encontraríamos ante la máxima expresión de un vino mientras que en otros casos nos podemos encontrar con un vino sin sabor, plano, pasado de fecha. ¡Siempre es emocionante probar un vino de estas características!

Cómo hacer la cata visual

Ahora que sabemos de donde viene el color de un vino y que colores podemos encontrar vamos con el proceso en si de la cata visual

  1. Observación del Color y Brillo:
    • El entorno: Asegúrate de hacerlo en un ambiente bien iluminado, preferiblemente con luz natural o una fuente de luz blanca.
    • Vaso: Inclina la copa en un ángulo de 45 grados sobre un fondo blanco (puede ser un papel o un mantel). Esto te permitirá observar el color y la claridad del vino.
    • Color: Evalúa el color del vino. Los vinos blancos pueden variar desde un tono pajizo pálido hasta dorado intenso. Los vinos rosados van del salmón claro al rosa fuerte. Los vinos tintos pueden oscilar entre tonos púrpura, rojo rubí o incluso marrón oscuro dependiendo de su edad. Hay que distinguir entre el color del cuerpo del vino y el de su borde en la copa o ribete.
    • Brillo y transparencia: Un buen vino suele ser brillante y claro. La turbidez puede indicar algún defecto, aunque en algunos vinos naturales o no filtrados esto puede ser normal. El brillo puede indicar a su vez el grado de alcohol
  2. Intensidad del Color o Capa:
    • La capa puede ser baja media o alta y se aprecia poniendo bajo la copa algo, una servilleta con motivos, un menú o el propio dedo para ver cuantos detalles podemos apreciar.
    • La capa puede dar pistas sobre la variedad de la uva, la región de origen y el método de elaboración.
    • Los vinos tintos jóvenes suelen tener colores más vivos e intensos, mientras que los vinos más añejos pueden tener tonos más apagados y evolucionados.
  3. Viscosidad o 'Lágrimas':
    • Gira suavemente la copa para hacer que el vino forme una fina capa en las paredes del vaso.
    • Observa las 'piernas' o 'lágrimas' que se forman cuando el vino fluye por las paredes del vaso. La velocidad y la cantidad de estas lágrimas pueden indicar la viscosidad del vino, que está relacionada con su contenido alcohólico y de azúcar.
  4. Ribete:
    • Observa el borde del vino (ribete) donde se encuentra con el vidrio. Los tintos jóvenes presentan ribetes violetas o púrpuras, mientras que los más añejos suelen tener ribetes más anaranjados o marrones. Los vinos blancos y rosados pueden mostrar una gama de colores desde el verde pálido hasta el dorado más oscuro dependiendo de su edad y tipo de uva.
  5. Efervescencia:
    • En los vinos espumosos, la cantidad de burbujas y su tamaño pueden indicar la calidad de la efervescencia. Las burbujas finas y persistentes son generalmente signos de un vino espumoso de alta calidad.

Realizando correctamente este proceso, puedes obtener valiosa información sobre un vino antes incluso de pasar a las fases olfativa y gustativa.

Carta de colores

Y si quieres ver todos los colores que puede tener un vino, aquí tienes un bonito póster que puedes encontrar en Wine Folly. Un auténtico arcoíris vinícola. Sin embargo, es importante que cada uno describa el vino según su propia experiencia, no solo el color si no también el aroma y el sabor. Utilizar adjetivos evocadores nos permite revivir esos momentos especiales al releer nuestras notas de cata.

Recuerda que la apreciación del vino es subjetiva y personal, y cada uno de nosotros puede encontrar matices únicos en cada copa.



Otros sites con información:

https://heredadaduna.com/fase-visual-del-vino/

https://www.catadelvino.com/blog-cata-vino/que-decir-fase-visual-cata-vino

http://cursocatadevinos.com/fase-visual/

https://bruce-wine.com/cata-vino-fase-visual/

https://winefolly.com/tips/wine-color-chart/

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